lunes, 30 de septiembre de 2013

CANCION DE LA LLUVIA --JOSE ANGEL BUESA

Acaso está lloviendo también en tu ventana;
Acaso esté lloviendo calladamente, así.
Y mientras anochece de pronto la mañana,
yo sé que, aunque no quieras, vas a pensar en mí.

Y tendrá un sobresalto tu corazón tranquilo,
sintiendo que despierta tu ternura de ayer.
Y, si estabas cosiendo, se hará un nudo en el hilo,
y aún lloverá en tus ojos, al dejar de llover.


LLUVIA MIGUEL FLORIAN

El agua deslíe la conciencia, una a una
empapa las imágenes, se agitan sus reflejos,
tiemblan sólo un instante sobre la herida. Nunca
acabará la lluvia. En la memoria llueve,
vuelvo a ver los charcos de la infancia, una manta
empapada sobre vagas cabezas, y un rostro
muy fugaz de mujer. Siempre estuvo lloviendo,
los pájaros perdidos buscaban entibiarse
en nuestra sangre. Aquella boca de tibia luna
enmudecida y fría, sobre la yerba húmeda...
¿A dónde lleva el agua esas semillas?, ¿en qué mar
desembocan?, ¿en qué madre germinan?, ¿acaso
el alma es tierra y luego, ya en sazón, fructifican
bajo el temblor de la memoria? Tocar el mundo
con nuestras manos ciegas, y luego, en el recuerdo,
otro mundo renace más intenso. Aquella
mano posada sobre el tiempo, aquella frente
con su gesto de arcilla, y este turbio afán
del hombre por alzar su casa derruida
bajo la tempestad, esta inquietud de abrir
en las ondas de todos los regatos la entraña
encendida del musgo. Sí, ¿en qué océano
en qué lecho se vierten las palabras?, ¿qué muelles
refugian a sus barcos? El cielo es agua quieta,
y el polvo, y los vestigios que espejean y abrasan
en su luz la conciencia. Náufragos todos bajo
idéntico aguacero, peregrinos del sueño,
creciendo sobre el pecho del tiempo, sosteniéndonos
sobre la mano incierta de un dios que nos ignora.


Jaime Sabines PARA HACER FUNCIONAR LAS ESTRELLAS

Para hacer funcionar a las estrellas es necesario apretar el botón azul. 

Las rosas están insoportables en el florero. 

¿Por qué me levanto a las tres de la mañana mientras todos duermen? ¿Mi corazón sonámbulo se pone a andar sobre las azoteas detectando los crímenes, investigando el amor? 

Tengo todas las páginas para escribir, tengo el silencio, la soledad, el amoroso insomnio; pero sólo hay temblores subterráneos, hojas de angustia que aplasta una serpiente en sombra. No hay nada que decir: es el presagio, sólo el presagio de nuestro nacimiento.


SOLO EN SUEÑOS JAIME SABINES


Sólo en sueños, 
sólo en el otro mundo del sueño te consigo, 
a ciertas horas, cuando cierro puertas 
detrás de mí. 
¡Con qué desprecio he visto a los que sueñan, 
y ahora estoy preso en su sortilegio, 
atrapado en su red! 
¡Con qué morboso deleite te introduzco 
en la casa abandonada, y te amo mil veces 
de la misma manera distinta! 
Esos sitios que tú y yo conocemos 
nos esperan todas las noches 
como una vieja cama 
y hay cosas en lo oscuro que nos sonríen. 
Me gusta decirte lo de siempre 
y mis manos adoran tu pelo 
y te estrecho, poco a poco, hasta mi sangre. 
Pequeña y dulce, te abrazas a mi abrazo, 
y con mi mano en tu boca, te busco y te busco. 
A veces lo recuerdo. A veces 
sólo el cuerpo cansado me lo dice. 
Al duro amanecer estás desvaneciéndote 
y entre mis brazos sólo queda tu sombra.


domingo, 29 de septiembre de 2013

SUEÑOS E ILUSIONES

Sueños e ilusiones

los eleva el viento,

y te vieron llorar

como lo hacen

los ángeles,

y te vieron reír

como lo hacen

los niños,

y te vieron amar

como lo haces tú,

con todo el amor

y la pasión de la tierra.

Y tu fogosidad de luna

llegó a la calma,

con la belleza

de la ilusión,

con  la fuerza

 de la mujer,

y  unidos

sueños e ilusiones

cabalgaron  juntos

hacia una eternidad.


De Luis Rayo
-