jueves, 5 de julio de 2012

LUIS CERNUDA:COMO LLENARTE, SOLEDAD-PINTURAS DE E.VOLKOV


Cómo llenarte, soledad,
sino contigo misma…
De niño, entre las pobres guaridas de la tierra,
quieto en ángulo oscuro,
buscaba en ti, encendida guirnalda,
mis auroras futuras y furtivos nocturnos,
y en ti los vislumbraba,
naturales y exactos, también libres y fieles,
a semejanza mía,
a semejanza tuya, eterna soledad.

Me perdí luego por la tierra injusta
  como quien busca amigos o ignorados amantes;
diverso con el mundo,
fui luz serena y anhelo desbocado,
  y en la lluvia sombría o en el sol evidente
quería una verdad que a ti te traicionase,
olvidando en mi afán
cómo las alas fugitivas su propia nube crean.


Y al velarse a mis ojos
con nubes sobre nubes de otoño desbordado
la luz de aquellos días en ti misma entrevistos,
te negué por bien poco;
por menudos amores ni ciertos ni fingidos,
por quietas amistades de sillón y de gesto,
por un nombre de reducida cola en un mundo fantasma,
por los viejos placeres prohibidos
como los permitidos nauseabundos,
útiles solamente para el elegante salón susurrado,
en bocas de mentira y palabras de hielo.

Por ti me encuentro ahora el eco de la antigua persona
que yo fui,
que yo mismo manché con aquellas juveniles traiciones;
por ti me encuentro ahora, constelados hallazgos,
limpios de otro deseo,
  el sol, mi dios, la noche rumorosa,
la lluvia, intimidad de siempre,
el bosque y su alentar pagano,
el mar, el mar como su nombre hermoso;
y sobre todo ellos,
cuerpo oscuro y esbelto,
te encuentro a ti, tú, soledad tan mía,
y tú me das fuerza y debilidad
como el ave cansada los brazos de la piedra.

Acodado al balcón miro insaciable el oleaje,
oigo sus oscuras imprecaciones,
contemplo sus blancas caricias;
y erguido desde cuna vigilante
soy en la noche un diamante que gira advirtiendo a los hombres,
por quienes vivo, aún cuando no los vea;
y así, lejos de ellos,
ya olvidados sus nombres, los amo en muchedumbres,
roncas y violentas como el mar, mi morada,
puras ante la espera de una revolución ardiente
o rendidas y dóciles, como el mar sabe serlo
cuando toca la hora de reposo que su fuerza conquista.

Tú, verdad solitaria,
transparente pasión, mi soledad de siempre,
eres inmenso abrazo;
el sol, el mar,
la oscuridad, la estepa,
el hombre y su deseo,
la airada muchedumbre,
¿qué son sino tú misma?

Por ti, mi soledad, los busqué un día;
en ti, mi soledad, los amo ahora.

lunes, 28 de mayo de 2012

JUEGOS DE NIÑOS-ASTUR MORSELLA-PINTURAS DE :YURI KROTOV

JUEGOS  DE NIÑOS


Juego de niÑos
Poema publicado el 21 de Enero de 2006

para Marcelo,                                                                
Juan Manuel                                                                  


y Hernán.                                                                    
Los juegos infantiles corren en las piernas de los chicos, saltan en        
la rayuela, se dispersan en la mancha y se buscan en las escondidas.        
Después, descansan en el cerebro de los adultos, se introducen en su        
conciencia, son su distracción, su cualidad de ausente, su retorno.          
Es que a todos nos ha costado mucho llegar a ser niños, y, más aún,          
después de ser hombres

.                                                      
Y ahora estamos frenando las ganas de ver bailar un trompo olvidado,        
de sacar más rápido que nadie el revólver de la cartuchera y de              
esconder cofres en el fondo de la casa, donde muchas veces se nos            
unía, en esa co njetural isla del tesoro, el amigo inventado,                
silencioso y leal.  

                                                        
Si a uno le pasa todo esto, dirán: es un niño. Porque la dificultad          
de muchos adultos para regresar a la infancia —aunque sea tan sólo          
por porciones del tiempo— se manifiesta en un torpe desparramar los          
castillos de arena de esas inocentes playas, tan obstinadas. Y dicen        
del otro, del semejante: es un niño, como si lo bello fuera ser              
adulto, como si el mundo de los mayores guardara un orden o una              
armonia inalcanzable, una transparencia

                                    
Ya alguien ha sentenciado que un hombre es lo que oculta. Y lo que          
ocultan los hombres, se nos ocurre, son sus días y sus noches de            
niñez, con sus soldados de plomo que renacen después de cada batalla        
y el sombrero de papel y el palo de escoba para sus hermosos                
desfiles sin augurios. 

                                                     
A veces uno destapa esa cajita de la infancia, saca una imagen dulce        
entre otras muchas. Y no convida a los amigos. Porque es un gusto            
que se revive alejado, en una actitud distraída y oportuna. A veces,        
algunos encuentran en su cajita, junto a un caramelo y un lápiz de          
colores, una imagen amarga o no tan dulce. Y entonces uno revuelve          
mejor, hasta que halla la sonrisa entre un llavero viejo de papá y          
varias tapitas de botellas.

                                                 
Por eso, cuando se habló de la poesía como de “niñez fermentada”, se        
abarcó en verdad todo lo que es poesía; todo lo que es arte, en              
suma. Y de alguna manera, la vida que imita al arte, según la                
ilusión de los estetas o el consuelo de los trashumantes, plásticos,        
aedas, volatineros, arúspices y saltimbanquis.                              
Y si un niño no es un poeta (porque para ser tal los maestros lo            
quieren fermentado), es innegable que cada niño es un poema. Un              
poema que empieza a escribirse solo, sobre una página en blanco. Un          
poema de imágenes, de gestos, de piel y de paz. Con un lenguaje tan          
tácito y tan inteligente que se expresa sin dificultad y sin temor          
de ser comprendido. Un lenguaje que se vive en libertad. 

                   
Es eso lo que han querido desveladas escuelas poéticas, con ismos            
que intentaron sobresaltar la impavidez de la realidad: un volver a          
ser niños, un comunicarse recuperado, un transcurrir en un cosmos            
emocional con habla propia, con los signos primeros, iniciales,              
descubridores. Los signos que, después, estructuran solapadamente            
esa siesta forzada, sin juegos ni frutas verdes, bajo la vigilante          
mirada de mamá, al principio, y luego de los que mandan,                    
simplemente. La siesta morosa y repetida que una convención llama            
vida, ocultándonos en rigor la verdadera vida que siempre está              
despierta, pero en penitencia. 

                                             
Y viene enseguida el otro cosmos, el de ser ya persona o ciudadano,          
el de la relación cortés y racional, el de las maneras y las manías,        
envuelto en la reflexión de que en un mundo así no vale la pena              
tener ilusiones. Y en cambio de ello ¿qué?                                  
Por eso los niños son los únicos que tienen razón y, por lo tanto,          
los únicos que merecen ser imitados. Son más maduros en su conducta          
que nosotros: dicen lo que sienten, hacen lo que quieren, reciben su        
premio o su castigo, no tienen miedo de amar o de expresar su amor,          
son honestos con ellos mismos.    

                                          
Sus juegos no son fugas como los nuestros: son su realidad. Sus              
mismas inquietudes contienen más ambición, porque van desde el              
abordaje en el siglo dieciséis hasta la búsqueda de tribus                  
primitivas en la densidad africana y el encuentro de nuevos mundos          
en el corazón de las galaxias. Son los héroes de sus propias                
historias y, mientras en el mundo se hostiliza, ellos despiertan con        
un beso a la bella durmiente del bosque.

                                    
Nosotros no tenemos esa suerte o ese coraje. Pero todavia, si                
queremos, podemos encontrarnos muy alegres en los ojos de un niño.

domingo, 27 de mayo de 2012

A TUS ESPALDAS-AUTOR DESCONOCIDO-PINTURAS DE: HAMISH BLACKELY




Eres lo que no cabe 
en arenas ni mares,
solo en deseos a la luna 
de una mágica noche. 

Allá hay un largo camino
lejos de las distancias,
empaca tus sueños,
y deja lugar para los míos.


Sentémonos en la cima
donde no llega el frío,
bajo aquellas alas
que completan lo divino.

Tus ojos ahora brillan 
como la ciudad iluminada,
tu cuerpo es el cielo
y yo quiero tu infinito.


Acurrúcate a mi lado
y te cuento mil historias, 
mientras usas besos
para pintar constelaciones.

Ahora sólo volemos alto
hasta la corona de estrellas 
donde nadie nos vea
o tan sólo la Virgen alada.


Y si una estatua no nos mira,
me quedo a tus espaldas
para llenarla de caricias
y abrazarla cada mañana. 

HE VENIDO PARA VER-LUIS CERNUDA--PINTURAS DE : SPOLSKY ALEXEL










He venido para ver semblantes 
Amables como viejas escobas, 
He venido para ver las sombras 
Que desde lejos me sonríen. 

He venido para ver los muros 
En el suelo o en pie indistintamente, 
He venido para ver las cosas, 
Las cosas soñolientas por aquí.

 

He venido para ver los mares 
Dormidos en cestillo italiano, 
He venido para ver las puertas, 
El trabajo, los tejados, las virtudes 
De color amarillo ya caduco.
 


He venido para ver la muerte 
Y su graciosa red de cazar mariposas, 
He venido para esperarte 
Con los brazos un tanto en el aire, 
He venido no sé por qué; 
Un día abrí los ojos: he venido.

 

Por ello quiero saludar sin insistencia 
A tantas cosas más que amables: 
Los amigos de color celeste, 
Los días de color variable, 
La libertad del color de mis ojos;
 


Los niñitos de seda tan clara, 
Los entierros aburridos como piedras, 
La seguridad, ese insecto 
Que anida en los volantes de la luz


Adiós, dulces amantes invisibles, 
Siento no haber dormido en vuestros brazos. 

Vine por esos besos solamente; 
Guardad los labios por si vuelvo
.

lunes, 16 de abril de 2012

VINICIUS DE MORAES-PINTURAS DE IVAN ALIFAN-HERMIN ABRAMOVICH-



Poema para todas las mujeres


Sobre tus blancos pechos lloro,
mis lágrimas bajan por tu vientre
y se embriagan del perfume de tu sexo.
¿Mujer, qué máquina eres, que solo me tienes desesperado
confuso, niño para contenerte



¡Ah, no cierres tus brazos sobre mi tristeza, no!
¡Ah, no abandones tu boca a mi inocencia, no!
Hombre, soy bello, Macho, soy fuerte; poeta soy altísimo
y sólo la pureza me ama y ella es en mí, una ciudad
y tiene allí mil y una puertas.


¡Ay! tus cabellos huelen a la flor del mirto
¡Mejor sería morir o verte muerta
y nunca, nunca más poder tocarte!
Pero, fauno, siento el viento del mar rozarme los brazos
Ángel, siento el calor del viento en las espumas
Pájaro, siento el nido en tu vello


¡Corred, corred, oh lágrimas nostálgicas
ahogadme, sacadme de este tiempo
llevadme hacia el campo de las estrellas
entregadme de prisa a la luna llena
dadme el lento poder del soneto,
dadme la iluminación de las odas
dadme el cantar de los cantares.


Que no puedo más, ¡Ay!¡que esta mujer me devora!
¡que yo quiero huir, quiero a mi mamita,
quiero el regazo de Nuestra Señora! 





Canción del demasiado amor




Quiero llorar porque te amé demasiado,
quiero morir porque me diste la vida,
ay, amor mío, ¿será que nunca he de tener paz?
Será que todo lo que hay en mí
sólo quiere decir saudade...


Y ya ni sé lo que va a ser de mí,
todo me dice que amar será mi fin...


Qué desespero trae el amor,
yo que no sabía lo que era el amor,
ahora lo sé porque no soy feliz.




domingo, 8 de abril de 2012

La sonrisa de Hiperión: Un cirio color tiniebla

La sonrisa de Hiperión: Un cirio color tiniebla: Un cirio color tiniebla alumbra la noche cuajada; luz de un ‘ sine labe concepta ’, cera virgen que se apoyado en la cadera...



domingo, 1 de abril de 2012

NOTA:

MI BLOG ESTA  DEDICADO ABSOLUTAMENTE  A PUBLICAR POEMAS Y  PINTURAS DE AUTORES VARIOS  SIN FINES  DE LUCRO.-


EL AUTOR QUE NO SE SIENTA COMODO CON LA PUBLICACION DE ALGUNO DE ESTOS ITEMS, QUE LO HAGA SABER Y SERA RETIRADO  .-GRACIAS A TODOS  POR SU ATENCION!!!!...Y QUE VIVA POR SIEMPRE  EL ARTE EN CUALQUIER  FORMA DE EXPRESION!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

jueves, 29 de marzo de 2012

CARLOS PELLICIER-PINTURAS DE MICHAEL MACZUGA







AMORES  EN BLANCO Y NEGRO



Amores en blanco y negro, como los de antes, como los de siempre. Amores donde un beso se robaba y una sonrisa se adivinaba.
 Amores en blanco y negro como los que tuvimos. Aquellos amores que empezaban y acababan en nosotros. Nadie más feliz, nada y todo por inventar, nada y todo por descubrir. Amores vividos y sentidos con el alma. Amores creciendo; como nosotros.
 Aprendiendo, como nosotros. Descubriéndonos nuevas sensaciones y, nosotros, pobres, incapaces de expresar tan siquiera un nombre. Solo un corazón pintado en una pared.
 Un corazón que el tiempo, la distancia y el olvido, se encargaría, seguramente, de demostrar porqué siempre aparecía partido. Amores aquellos, donde el primer beso era eterno, tan fuerte e intenso, que apenas, entre los dos, se unían las fuerzas para darlo, y si se daba, entonces ya no quedaban para mantenerlo. Un beso robado, solo un beso apenas dibujado.
 Un beso “explicado”, ¿un beso explicado? Si, explicado. Cuando los amores eran en blanco y negro había que explicar los besos, las caricias, las miradas, incluso por explicar, había que explicar también esos silencios y esas miradas desviadas que, acompañadas de profundas inspiraciones, sobrevenían tras el más mínimo roce. Aquellas sensaciones que nos ahogaban, sin saber porqué, y nos “desbordaban”, (desbordaban todo nuestro ser, el humano y el divino también,). Todo esto había que explicarlo, no tanto para que el otro/a entendiera, sino para ser merecedores de él.
 Explicando el beso, explicábamos nuestro amor, nuestro sentimiento. Dábamos a entender, nuestra real pasión, que seguramente ni era real ni tampoco pasión. En los amores en blanco y negro, era muy importante la explicación, no tanto el beso. El beso, junto a más besos, miles de besos, millones de besos, llegaban después. El problema, eso si, es que llegaban ya sin explicaciones. Cuando vivíamos el amor en blanco y negro, nunca supimos que era peor, si cuando se daba un beso con explicación (porque entonces no parecía beso), o cuando venia sin ella, porque entonces no parecía ni nuestro ni para nosotros. Los amores en blanco y negro, eran así, o blancos o negros, en la mayoría de los casos condenados a, como aquellos viejos corazones pintados en la pared, romperse por la mitad.


Amores en blanco y negro, cuantas sensaciones calladas. Cuantos mudos “te quiero”, cuantos deseos de todo y de nada, junto/mezclado. Cuantas noches mirando la luna, cómplices, riéndonos con ella. Cuantos proyectos, cuantas ilusiones… cuanto amor, aunque fuera en blanco y negro.
Tanto amor…

¿Dónde quedaron aquellos amores en blanco y negro? Algunos murieron con la explicación, o quizá por ella. Otros se convirtieron en preciosos adornos de viejas paredes.
El tuyo, no se acabo, se transformó. Ahora es un gran amor. Un gran amor que supo aceptar que todo, los besos explicados, las caricias robadas, los corazones pintados en las paredes…todo, es lo que iba dando color a nuestras vidas. Es lo que iba llenando el corazón y vaciando la palabra. Es lo que le dice sin decir un alma al del ser amado, caminemos juntos, inventemos cada día, y, así, unidos, descubramos en nuestra última pared que nuestro corazón, aquél que un día nos explicamos, sigue ahí, partido, si, pero en Color.

(jpellicer)




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